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Biodecodificación

La Biodecodificación nos enseña a entender el lenguaje biológico de nuestro cuerpo, una escucha biológica, no sólo psicológica. Es la exploración de los códigos biológicos que hay detrás del síntoma y la comprensión emocional que los empuja.

 

Para entender el shock o vivencia traumática que programó y desencadenó el conflicto, necesitamos identificar las siguientes características:
  • Experiencia Dramática (pequeña o grande). Puede ser muy intensa o menos intensa pero repetida a lo largo de un período relativamente considerable de tiempo.
  • Inesperada (la mayoría de las veces). Somos tomados por sorpresa y nuestros sistemas de defensa habituales quedan desbordados.
  • Vivida en aislamiento. No podemos exteriorizarlo en el momento en que recibimos el golpe y no pudimos contarle a nadie que sea empático con nuestro sufrimiento (Carl Jung decía: “Todo lo que no se expresa, se imprime”).
Para llegar a las escenas reprimidas y olvidadas, el desafío es guiar a nuestro paciente por un laberinto de resistencias personales, para encontrar este lugar que él no quiere ir, a la profundidad del inconsciente, a este lugar oscuro cerrado con la llave de la negación.
La tarea principal del psicoterapeuta es reprogramar el cerebro emocional de manera que se adapte al presente, en lugar de continuar reaccionando a situaciones del pasado.

Para ello tenemos que olvidarnos de utilizar solo enfoques donde la razón y el lenguaje sean los únicos recursos. Hay que utilizar métodos que nos lleven al cuerpo y que tengan influencia directa sobre el cerebro emocional.

La Biodecodificación ayuda a comprender y sincronizar los dos cerebros llamados cognitivo y emocional, consciente e inconsciente. Estos dos cerebros son relativamente independientes entre sí. El inconsciente es más rápido y está más adaptado para reacciones esenciales de supervivencia, por eso responde con un mal menor (enfermedad), para evitar lo que considera un mal mayor (peligro y amenaza) sin pedir permiso a la parte consciente y racional.

Las dimensiones a explorar para encontrar las emociones y escenas significativas son:
  • El ciclo vital con sus etapas de cambio, desde el nacimiento hasta la actualidad,
identificando los momentos de exigencia adaptativa que marcaron nuestra personalidad.
  • El Proyecto Sentido, antes de la concepción, la concepción, nacimiento y hasta los 3 años de vida, recuperando algunas sensaciones y significados profundos que definen la identidad.
  • Lo Transgeneracional, todo aquello que recibimos de nuestros ancestros que se transmitió implícita y explícitamente, que heredamos en nuestro temperamento y actuamos sin saber que son una repetición. Te invito a buscar tu coherencia emocional, a reunir las partes aisladas para una mayor integridad, y así recuperar tu vitalidad y bienestar.
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